Las apps para ligar: ¿funcionan?

Vivimos en la sociedad de la prisa, la falta de tiempo ha cambiado la forma de relacionarnos. Por supuesto “las viejas costumbres” nunca se pierden, pero últimamente cada vez más se está tendiendo a buscar pareja en la red. Proliferan aplicaciones de muy diversa índole, con la misma finalidad. Seguramente, mientras escribo este artículo ya tenemos a nuestra disposición alguna más.

 

Tinder, Adopta un tío, Meetic, Edarling, Badoo, Pof, Lovoo, Uniq, Shakn, Happn… Todas ellas tienen un denominador común: son un muestrario de perfiles con los que podremos chatear primero y después quedar personalmente si nos apetece. En sí, no dejan de ser una herramienta que funcionará dependiendo de las expectativas que tengamos cada uno y del uso que queramos darle.

 

La imagen que generemos del otro a raíz de las conversaciones dependerá por un lado de nuestras necesidades y por otro de lo que quiera proyectar nuestro interlocutor. Los chats que se eternizan son más proclives a crear grandes expectativas, sea cual sea nuestra intención: una relación sexual, una pareja estable, una amistad… Como cualquier canal de comunicación está a expensas de la sinceridad y la facilidad para poder compartir con el otro cual es nuestra intención. Una de las primeras preguntas que más se formulan es: “¿qué buscas por aquí?”. Es importante respondernos a esta pregunta de manera sincera a nosotros mismos. Esto nos evitará perder el tiempo, e incluso llevarnos una desilusión.

 

La facilidad de relación que genera la pantalla del móvil o el ordenador hace que mucha gente que se siente sola se refugie en el anonimato para poder abrirse al otro u otros. Porque no olvidemos que muchas personas están simultaneando conversaciones con varios usuarios. Este tipo de perfil se engancha a tener ese momento en el que hablar con alguien, incluso llegando a mantener cybersexo. Muchas de estas personas pueden no llegar a quedar con nadie, simplemente huyen de su soledad por este medio. Por soledad no entendemos solamente la física, sino también la emocional. Hay mucha gente que usa este tipo de páginas porque su relación de pareja no les es satisfactoria, sienten que se les acaba la juventud o quieren “volver a sentirse vivos”.

 

Encontramos perfiles de coleccionistas de amantes a los que les encanta el juego de la seducción y “la caza” en sí. Y, a pesar que podamos pensar que es un comportamiento más masculino, también se da en mujeres. Suele darse especialmente en procesos como una separación reciente, en los que aumenta el nivel de promiscuidad, la conocida “crisis de los 40” o “la segunda adolescencia”.

 

En resumen, las aplicaciones no son “buenas o malas” para encontrar pareja, simplemente dependerá de cuál es el uso que hagamos de ellas y, por supuesto, de la persona con la que interactuemos.

 

A continuación algunos consejos a la hora de usar estas aplicaciones:

  1. No poner información personal relevante en nuestro perfil (dirección, teléfono, apellidos…)
  2. Cuidar las fotos que elegimos para completarlo. Muchas personas usan fotos con menores (generalmente sus hijos) o con otras personas. Mejor mantener en la privacidad la imagen de nuestros hijos. Si quieres, puedes especificar que eres madre o padre en el perfil. Es importante poner fotos actuales, de lo contrario estamos engañando a nuestro interlocutor y tenemos grandes posibilidades de que fracase nuestra cita.
  3. Ser asertivo no cuesta tanto: en muchas ocasiones al perder interés por la conversación o el interlocutor no somos capaces de decirlo.
  4. Cuidado con el material que podemos llegar a enviar por internet, wassap, etc. La proximidad que se establece con el otro puede hacernos olvidar que en realidad no conocemos a esa persona. Las fotos y videos que enviemos pueden acabar colgadas en internet al alcance de todos.
  5. Si nosotros estamos manteniendo varias conversaciones al mismo tiempo, es probable que nuestro interlocutor también. Así que enfadarse por “verlo online” no tiene mucho sentido.
  6. Cuidado con los perfiles falsos: hay mucha gente a la que le gusta simplemente charlar, otros a los que les gusta reírse de los demás… Desconfía de alguien que no muestre interés en quedar o de los que solo se conectan en horario laboral (suelen tener pareja).
  7. Prepárate para poner a prueba tu ego: vas a encontrar rechazos, plantones, decepciones. Debes recordar que la opinión sobre ti de otra persona no te define. Es solamente eso, su opinión.
  8. Claves para detectar si tu interlocutor tiene pareja: se conecta solamente en horario laboral, no se contecta los fines de semana, no da mucha información personal, no usa wassap (prefiere otros medios como line, hangout, etc).

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