comunicar malas noticias

Cómo comunicar malas noticias

Muchas veces dudamos en qué y cómo contarle a nuestros hijos las malas noticias: un divorcio, una enfermedad, un accidente o incluso la muerte de algún familiar o amigo. Son temas muy diferentes, pero tienen en común que van a afectar a nivel emocional al niño. Como siempre recomiendo utilizar el sentido común: el vocabulario y el contenido del mensaje deben ser adecuados a su edad y su situación (no hablamos igual a un niño de 3 años que a uno de 10, por ejemplo). Pero es importante que se comunique lo que ha pasado o va a pasar, de esta manera vamos a evitarle sentimientos de culpa, fantasías y elaboraciones de la situación que no van a beneficiarle en absoluto.

Pongamos el ejemplo de la separación de los padres: es importante incidir, en la medida de lo posible, en que el hecho de que los padres dejen de convivir no tiene nada que ver con ellos. Muchas veces el distanciamiento de los progenitores repercute en los niños, que llegan a culpabilizarse de esta situación.

En el caso de una enfermedad grave, aunque no se comunique, el niño capta que algo no está bien y puede llegar a fabular e inventarse una explicación “razonable” para él. Podemos hacer uso de metáforas que nos ayuden a hacer entender la situación sin necesidad de utilizar un lenguaje demasiado explícito.

Cuando se trata de hablar de la muerte, se debe informar lo más rápidamente posible. El dolor por la pérdida es imposible evitarlo y debe afrontarse para poder superarlo.Un factor importante para aceptarla es que quien comunique el fallecimiento sea una persona muy allegada emocionalmente al niño.

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